Podcast #127

Podcast #127

127

Ya llegó el Verano y con él nuestro descanso de cada año. Pero prometemos que en este período estival habrá novedades por nuestra parte… de verdad de la buena, palabrita del niño Newell. Así que sólo queda desear a todos un feliz Verano, pasadlo lo mejor que podáis y, ah, escuchad este episodio, que trae un sumario bonico del tó.

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13 Replies to “Podcast #127”

  1. Yo les mandé tambien un correo, el dia 30 sobre las 14:00, grabaron antes y no lo vieron? o se les coló en spam o algo?

    Saludos chicos ;)

  2. Me encanto la historia de Blizzard ya que he tenido todos sus juegos desde el Warcraft 1 para dos. Y he estado totalmente enganchado al Warcraft2, diablo2, WoW y Starcraft2 así que la esperaba con ansia, lastima que no la terminarais hoy.

    Como siempre un grandísimo podcast.

  3. Hola.

    No sé por qué escucho vuestro podcast porque no me gusta la tecnología (sólo si me sirve para ver porno, como las gafas), ni el cine (sólo porno, pero de esas no hacéis reviews, os habéis perdido muchos finales felices), ni los videojuegos (¿existen los videojuegos porno?), ni el sexo. Mi padre dice que estar enganchado al porno y no gustarme el sexo es como cuando él se pone a ver partidos del Betis; ninguno de los dos tenemos la culpa de haber nacido en un barrio pobre.

    Otra de las muchas cosas que he descubierto al escucharos, es que soy un hijo de puta, ya que apenas os descubrí hace tres días. Eso sí, en sólo esos días ya me he pulido 10 programas (en realidad en sólo dos días, porque el sábado por la noche salí para tampoco follar, no es que no pudiera, es que ya os digo que no me gusta el sexo. De todas formas tampoco habría podido… olvidé la cartera en casa).

    No voy a repasar el mensaje, ni sé si lo leeréis, así que de haber cometido alguna falta de ortografía tenéis mi permiso para insultarme. Sé que no os hace falta, pero así no os sentiréis mal cuando os escriba de nuevo en unos meses para contaros que me he quedado ciego por hacerme pajas (es que me quito las gafas para masturbarme y mi semen tiene una velocidad de propulsión asombrosa y yo una puntería inusitada).

    Os escucho de adelante hacia atrás (del #127 hasta que me canso o tengo que ir a hacerme una paja). Si todo sigue como hasta ahora os avisaré cuando llegue al #1 para deciros cuánto os habéis vendido y cuán mainstream sois.

    Un abrazo para todos, que sinceramente aún no sé si sois dos, tres, cuatro o cinco.

  4. Coño.

    Creía que Fran era el barbitas de Café con Lou.

    ¿Soy el primero? ¿Le ha pasado a más gente? ¿Le pasa a todos?

    ¿Sois hermanos? ¿Tiene más pene que tú?

    Otro abrazo para los tres, que ahora sé cuántos sois. Creo.

  5. Oscar, Roberto, Fran, por favor, en el próximo programa lean el comentario de Pornoteria jajaja

    PD: Y mi correo también =D

  6. Saludos desde México. Soy un nuevo podescucha. Bueno en realidad no. Los he escuchado desde el primer capítulo y los tengo todos perfectamente bien guardados. Bueno en realidad no. Tengo la mayoría y he escuchado todos excepto algunas de las entrevistas que hicieron en algún momento. Sólo les escribo porque estaba algo aburrido, sigo esperando su nuevo episodio y tenía un tiempo sin escribirles. Bueno en realidad no.

    PD: Ahora que han leído esto saben lo que sentimos cuando los escuchamos tanto tiempo y nos divertimos pero sabemos que hemos perdido valiosos minutos de nuestras vidas. Bueno en realidad no.

  7. Hola.

    Dije que os avisaría cuando hubiera llegado al podcast #1:

    He llegado al podcast #1.

    Dicho esto, os contaré algo alucinante (al menos cuando se lo he contado a mi madre le ha parecido increíble). Cuando os escribí por primera vez me quedaban 117 programas por escuchar hasta llegar al número uno. Entonces decidí hacerme el mismo número de pajas que programas me quedaban por oír, a la par.

    La experiencia da para escribir un libro, porque a veces estaba muy aburrido y la cosa se complicaba. Visto que normalmente me hacía más pajas que programas escuchaba, y que con lo que dura cada uno de ellos podría hacerme seis o siete, tomé la decisión de crear un cuadrante de pajas/podcasts. Como lo colgué en el corcho de mi habitación para tenerlo siempre presente, intenté ponerle un nombre que pasara desapercibido en mi casa pero que a la vez sirviera de honor a vosotros, así que lo llamé “MacoKAFEst aka El Festival de la Macoca”. Podéis imaginar que para bautizarlo no usé precisamente agua bendita (por esta razón tuve que imprimirlo varias veces, y ya a la quinta se me ocurrió plastificarlo).

    Después de tachar mi Macoka First de mi Macokafest, todo ha sido un descontrol. Como os relataba, a veces me hacía más gayolas que podcast escuchaba, entonces me prometía a mí mismo que no me haría ninguna más hasta ponerme al día con vuestros programas; sin duda esos fueron los peores momentos de todos. Cuando conseguía ir de nuevo a la par, no podía esperar más así que me la pelaba mientras escuchaba el capítulo correspondiente, y he de decir que la voz de Roberto es la que más me inspiraba a la hora de tocarme (gracias Roberto, tienes una locución magnífica).

    Pero no todo ha sido sufrir, los mejores días eran cuando ponía vuestro podcast en sitios en los que no podía masturbarme. Saboreé esos momentos de manera deliciosa, pensando que llevaba más programas que pajas y que cuando llegara a casa era totalmente libre para pelármela cual mono danzarín. Fueron pocas veces, pero cuando esto ocurría tachaba la casilla correspondiente de mi Macokafest con un orgullo irracional y prometiéndome entre lágrimas que no volvería a hacer trampas.

    Veía muy lejos el Podcast número 1, pero al fin y al cabo la distancia es una manera de llegar, aunque cuando se trata de pajas la cosa cambia. Sólo quería relataros mi experiencia, y he dejado muchas cosas en el tintero; como que una de las veces pagué a una señorita para que me hiciera ella la paja y tener la conciencia tranquila por no haber truncado mi propósito. Me salís caro, cabrones. O que la primera versión de este reto pajístico fue con las veces que meaba, pero hice una ecuación fantástica entre los cubatas que me tomo, las veces que bebo agua y los podcast que me quedaban, y preferí lo de las pajas.

    Se despide de vosotros un hombre nuevo que puede volver a masturbarse libremente.

    Un fuerte apretón de manos (tranquilos, con la izquierda).

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